Artículo


Grupo de Apoyo a Lactancia Materna - Contáctese con Nosotros

¿Que es una crisis de lactancia?


Suele sucedernos que a los 30 o 45 días de nacido, nuestro bebé que solía mamar a intervalos mas o menos regulares, comienza a pedir teta cada media hora, llora entre mamadas y nos parece que nada será capaz de calmar el llanto de nuestro querido retoño, y no encontramos la manera de enfrentar este “ataque de hambre” También sentimos que nuestros pechos están blandos o flojos otra vez, nos sentimos agotadas y no sabemos de que manera “volver a la normalidad” con las tareas de la casa; sumado a esto en nuestro entorno se comienzan a escuchar cosas tales como: “llora de hambre” “ tu leche no le alcanza” “¿otra vez quiere teta?” , comentarios o sugerencias que no hacen otra cosa más que llenarnos de dudas, incertidumbres e inseguridades. Pues bien, estamos ante una “ Crisis de lactancia”, el bebé está en continuo crecimiento y necesita más cantidad de leche para quedar satisfecho. Y es por eso que llora, y pide más seguido; de esta manera si respondemos a sus necesidades poniéndolo al pecho, lograremos que nuestros pechos produzcan más cantidad de leche y veremos que las mamadas en pocos días vuelven a su ritmo normal, que es único e independiente en cada bebe. Es bueno saber que estas “crisis” pueden repetirse al mes, a los 45 días ó cuando la madre vuelve a ovular ó a menstruar y que muchas veces pasan desapercibidas ó pueden no presentarse nunca.



¿Qué podemos hacer?

*Tranquilizarnos: tengamos confianza en que nuestra leche siempre sirve y va alcanzar si nuestros pechos son adecuadamente estimulados; que no se va a morir de hambre nuestro bebé mientras transitamos esta crisis que dura dos o tres días. 

*Aumentar la ingesta de líquidos ayuda también a reestablecer la producción de leche, tomemos la rutina de tener siempre líquidos a mano( no café, té, bebidas colas o alcohólicas) y recurrir a ellos haciendo caso a nuestra sed, en especial durante el momento de dar el pecho.

*Saber que la leche materna es digerida rápidamente por el bebé y que no es necesario hacer esperar al bebé 3 horas entre una mamada y otra, pues al cabo de pasados los 30 ó 40 minutos de terminada una mamada, el bebé vuelve a tener hambre; debemos poner al bebe a mamar más seguido, adelantarnos a su pedido de comida y estar atentas a que la misma sea efectiva y cambiar al bebé de lado si vemos que espacian las succiones o comienzan a dormirse. 

*Pedir ayuda para los quehaceres domésticos: siempre contamos con una flamante abuela, tía o muy buena amiga que nos quieren ayudar y no saben como. Debemos descansar y dedicarnos a nuestro bebé, las cosas de la casa pueden esperar, y siempre hay alguien con quien contar que sin duda nos ayudará si nos permitimos a nosotras mismas pedir una mano. 

*No incorporar mamaderas: muchas veces creemos que es la gran solución...pero no resulta así: el bebé al tomar mamadera no estimula el pecho y esto nos lleva a que la producción de leche vaya bajando; también es bueno saber que la succión de la mamadera no representa ningún trabajo para el bebé, llevando a debilitarle la fuerza de succión y que cuando lo pongamos al pecho no logre extraer la cantidad de leche necesaria. Si el pediatra ha indicado la incorporación de otra leche , modalidad que adoptan algunos profesionales en estos casos, no es necesario dársela en mamadera, existen diferentes maneras de ofrecer este complemento : una vez prendido al pecho, con un gotero darle la otra leche de manera que caiga en la comisura de los labios del bebé, con esto lograremos que nos estimule la teta, no perdiendo producción y el bebé recibe el complemento y nuestra leche; en vasito o cucharita: esto requerirá de mucha paciencia y debemos adelantarnos a el pedido de leche del bebé, ofreciéndole siempre primero la teta. Saber que esta situación es momentánea y transitoria, que el hecho de haber agregado complemento no significa que no podremos volver a alimentar a nuestro bebe solo con nuestra leche. Si estamos convencidas e informadas nada hará torcer el rumbo de nuestro objetivo: brindarle lo mejor “ nuestra leche”.

*Buscar ayuda en algún grupo de apoyo a la lactancia materna: rodearnos de madres que cuentan con la experiencia de haber o estar amamantando puede sernos de mucha ayuda. Una vez que hemos puesto en practica estas sugerencias antes mencionadas, nuestros pechos comenzarán a aumentar la producción leche que necesitamos para el bebé. Saber que esto es algo común en la lactancia y que tiene una pronta solución hará que el camino de la lactancia sea placentero para nosotras y nuestro bebé. 


Silvia Villalba - Mama de Eliana & Iara- Integrante de Amamanta- Grupo de Apoyo a Lactancia Materna

Los artículos publicados en el portal son de exclusiva propiedad de los autores que firman al pie de cada uno de ellos. Mujerynegocios.com no realiza ningún tipo de control en cuanto a la veracidad y/u originalidad del contenido de las obras, siendo ambas cosas responsabilidad única y exclusiva de los autores.